Me gustaría empezar definiendo el concepto de infidelidad : nos referimos a infidelidad a una falta de fidelidad. ¿Y cómo definiríamos fidelidad? Según la Real Academia Española de la Lengua, fidelidad es la lealtad que alguien debe a otra persona.
A raíz de una infidelidad se puede y/o se acostumbra a perder la confianza en la otra persona. Siempre se ha dicho que la confianza es difícil de obtener, fácil de perder y casi imposible de recuperar. La duda se apodera de la relación e impide disfrutar como al principio. ¿Y por qué llegamos a esta situación?
La infidelidad es considerada la “Alta Traición” en el mundo de las parejas.
Generalmente pensamos que la persona infiel es la única culpable, sin embargo la infidelidad es el resultado de la crisis de una pareja, pues quien es infiel lo hace porque busca en otra persona cuestiones sexuales, emocionales o intelectuales que su pareja no le da…

Puestos todos ya en situación, dejadme que os cuente una historia real, de esas que me podrían haber, o no, pasado a mí:
La amiga de la chica conoce a un chico en una discoteca…
Chico se pone a hablar con la amiga de la chica…
La chica acaba hablando con el chico, sienten una atracción y deciden ir a casa de la chica…
Una vez están en casa de ella, la conversación fluye y con algún que otro “cigarro de liar” se empiezan a enrollar…
Mientras se están enrollando el chico le dice a la chica que por favor no le deje marcas porque tiene novia…La chica dejándose llevar por la pasión no le da más importancia a la frase del chico y le asiente añadiendo un “ no te preocupes”
… Ellos siguen y siguen aún con más intensidad…
… Después de varios “retozos” (¿había dicho que era una historia real?) a el chico le suena el teléfono… La novia le estaba llamando…
De primeras no le contesta al teléfono, pero desiste y al final acaba contestando, pidiéndole discreción a la chica que tenía desnuda a su otro lado de la cama…
La chica piensa que la situación es surrealista, hasta la conversación que él mantiene con la novia es aún más surrealista…
Pero la curiosidad de ella es tal, que no puede evitar preguntarle el por qué de esta situación, si es la primera vez que le es infiel a ella, y un sinfín de preguntas más que (sin juzgarlo) le harán entender un poco más el por qué de la situación…
o quizás no… pero al menos saciarán la curiosidad de ella…
Las respuestas de él fueron las siguientes:
- Sí, soy infiel porque eso hace que mi relación con mi novia sea más estable.
- La pasión se acaba pasados los tres años, ahora yo con siete años de pareja estoy porque es lo que ha de ser…
- Estoy en la fase de inicio de ese proyecto en común de irnos a vivir juntos…
- Ella me da mucha libertad, aunque le soy infiel y se lo oculto porque no le quiero hacer daño innecesario: “Ojos que no ven, corazón que no siente”…
- Yo espero que ella no haga lo mismo, pero si lo hiciese preferiría no saberlo…
A raíz de esta afirmación por parte del chico, ella aprovecha para repetirle que si esto de “echar canitas al aire” ayudaba a su relación, no debía sentirse mal y autojuzgarse cuando lo explica, y a la vez no recriminarle nada a su novia, porque si en el caso hipotético de que ella también lo hiciese, lo haría también para avivar la relación…
El chico se siente acorralado por sus sentimientos y por como la chica de forma muy coherente visualiza la situación… Y justo en ese momento… vuelve a sonar el teléfono… Él ya le enseña a la chica que quien vuelve a llamar es su novia… En este momento la chica ya le pone cara y nombre a la tercera parte del triángulo… (Estos smartphones!!! Cuánto daño pueden hacer…)
Cuando él cuelga… le vuelve a pedir sexo a la chica…
Aunque ella no entiende muy bien la situación… se deja llevar por la pasión y vuelven a tener sexo…
Él debe irse a encontrarse con la novia para comer… Él le dice a la chica que querrá repetir…
Ella está en el intento de no juzgarlo, pero le es complicado siendo tantas las diferencias de actuación del uno y del otro… Ella le dice al chico que ahora después de toda la información que tiene le costaría hacerlo otra vez… Ella le dice que cree en el karma… y que no quiere verse en una situación que no desearía que le pasase a ella, por lo que no contribuiría en la infidelidad.
Él se va dejando una nota con su nombre del Facebook y le insiste a ella que le agregue a la red social para poder mantener el contacto…
Ahora ella tiene el papel… y deberá decidir qué hacer… si quiere saber cuan infiel puede llegar a ser una persona, o dejarlo estar y no contribuir…
Se dice que la infidelidad de un hombre es más física, y que la infidelidad de la mujer es siempre más emocional. Pero en el caso del chico de la historia, ¿estamos hablando de una canita al aire o de una infidelidad compulsiva? ¿Y debe ser perdonado si ella se enterase?
Evidentemente que hay infidelidades de las que una pareja no se puede recuperar, como que el cónyuge se líe con tu cuñada, que sea un “picha brava”, que sea una aventura larga y premeditada… Pero hay otras que han tenido lugar en un momento de confusión de la relación o en una noche loca, en las que, al menos, se puede volver a intentar, si es que hay un verdadero sentimiento de arrepentimiento y amor, nada de ocultamientos ni justificaciones. Porque yo al final creo que no es lo mismo descubrir una aventura a que te la cuenten.
“Resulta muy tentador engañar porque a corto plazo puedes obtener más beneficios,
pero a largo plazo los costes de mentir son muy altos”.
¡Mucha Luz!

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