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¡SÍ, SOY INFIEL!

2 jun

Me gustaría empezar definiendo el concepto de infidelidad : nos referimos a infidelidad  a una falta de fidelidad. ¿Y cómo definiríamos fidelidad? Según la Real Academia Española de la Lengua, fidelidad es la lealtad que alguien debe a otra persona.
A raíz de una infidelidad se puede y/o se acostumbra a perder la confianza en la otra persona. Siempre se ha dicho que la confianza es difícil de obtener, fácil de perder y casi imposible de recuperar. La duda se apodera de la relación e impide disfrutar como al principio. ¿Y por qué llegamos a esta situación?
La infidelidad es considerada la “Alta Traición” en el mundo de las parejas.
Generalmente pensamos que la persona infiel es la única culpable, sin embargo la infidelidad es el resultado de la crisis de una pareja, pues quien es infiel lo hace porque busca en otra persona cuestiones sexuales, emocionales o intelectuales que su pareja no le da…

Puestos todos ya en situación, dejadme que os cuente una historia real, de esas que me podrían haber, o no, pasado a mí:

La amiga de la chica conoce a un chico en una discoteca…
Chico se pone a hablar con la amiga de la chica…
La chica acaba hablando con el  chico, sienten una atracción y deciden ir a casa de la chica…
Una vez están en casa de ella, la conversación fluye y con algún que otro “cigarro de liar” se empiezan a enrollar…

Mientras se están enrollando el chico le dice a la chica que por favor no le deje marcas porque tiene novia…La chica dejándose llevar por la pasión no le da más importancia a la frase del chico y le asiente añadiendo un “ no te preocupes”
… Ellos siguen y siguen aún con más intensidad…

… Después de varios “retozos” (¿había dicho que era una historia real?) a el chico le suena el teléfono… La novia le estaba llamando…
De primeras no le contesta al teléfono, pero desiste y al final acaba contestando, pidiéndole discreción a la chica que tenía desnuda a su otro lado de la cama…

La chica piensa que la situación es surrealista, hasta la conversación que él mantiene con la novia es aún más surrealista…

Pero la curiosidad de ella es tal, que no puede evitar preguntarle el por qué de esta situación, si es la primera vez que le es infiel a ella, y un sinfín de preguntas más que (sin juzgarlo) le harán entender un poco más el por qué de la situación…
o quizás no… pero al menos saciarán la curiosidad de ella…

Las respuestas de él fueron las siguientes:
- Sí, soy infiel porque eso hace que mi relación con mi novia sea más estable.
- La pasión se acaba pasados los tres años, ahora yo con siete años de pareja estoy porque es lo que ha de ser…
- Estoy en la fase de inicio de ese proyecto en común de irnos a vivir juntos…
- Ella me da mucha libertad, aunque le soy infiel y se lo oculto porque no le quiero hacer daño innecesario: “Ojos que no ven, corazón que no siente”…
- Yo espero que ella no haga lo mismo, pero si lo hiciese preferiría no saberlo…   

A raíz de esta afirmación por parte del chico, ella aprovecha para repetirle que si esto de “echar canitas al aire” ayudaba a su relación, no debía sentirse mal y autojuzgarse cuando lo explica, y a la vez no recriminarle nada a su novia, porque si en el caso hipotético de que ella también lo hiciese, lo haría también para avivar la relación…

El chico se siente acorralado por sus sentimientos y por como la chica de forma muy coherente visualiza la situación… Y justo en ese momento… vuelve a sonar el teléfono… Él ya le enseña a la chica que quien vuelve a llamar es su novia… En este momento la chica ya le pone cara y nombre a la tercera parte del triángulo… (Estos smartphones!!! Cuánto daño pueden hacer…)

Cuando él cuelga… le vuelve a pedir sexo a la chica…
Aunque ella no entiende muy bien la situación… se deja llevar por la pasión y vuelven a tener sexo…

Él debe irse a encontrarse con la novia para comer… Él le dice a la chica que querrá repetir…
Ella está en el intento de no juzgarlo, pero le es complicado siendo tantas las diferencias de actuación del uno y del otro… Ella le dice al chico que ahora después de toda la información que tiene le costaría hacerlo otra vez… Ella le dice que cree en el karma… y que no quiere verse en una situación que no desearía que le pasase a ella, por lo que no contribuiría en la infidelidad.

Él se va dejando una nota con su nombre del Facebook y le insiste a ella que le agregue a la red social para poder mantener el contacto…
Ahora ella tiene el papel… y deberá decidir qué hacer… si quiere saber cuan infiel puede llegar a ser una persona, o dejarlo estar y no contribuir…

Se dice que la infidelidad de un hombre es más física, y que la infidelidad de la mujer es siempre más emocional. Pero en el caso del chico de la historia, ¿estamos hablando de una canita al aire o de una infidelidad compulsiva? ¿Y debe ser perdonado si ella se enterase?

Evidentemente que hay infidelidades de las que una pareja no se puede recuperar, como que el cónyuge se líe con tu cuñada, que sea un “picha brava”, que sea una aventura larga y premeditada… Pero hay otras que han tenido lugar en un momento de confusión de la relación o en una noche loca, en las que, al menos, se puede volver a intentar, si es que hay un verdadero sentimiento de arrepentimiento y amor, nada de ocultamientos ni justificaciones. Porque yo al final creo que no es lo mismo descubrir una aventura a que te la cuenten.

“Resulta muy tentador engañar porque a corto plazo puedes obtener más beneficios,
pero a largo plazo los costes de mentir son muy altos”.

¡Mucha Luz!

LA LEY DE LA ATRACCIÓN… ¿QUIERO TENER PAREJA?

1 abr

Hará un mes, más o menos, fui a una reunión sobre la Ley de la Atracción. La verdad es que estuvo interesante. Para mí todos aquellos sitios donde la gente habla, debate y comparte experiencias me gusta, y más aún cuando nos hacen cuestionarnos cosas… Buf!!! Entonces ahí es cuando me siento como una niña con zapatos nuevos.
Para los que no tengáis el placer de conocerme (momento MB: “porque yo lo valgo”) soy una persona que me encanta que me cuestionen las cosas y cuestionármelo todo, supongo que con mis últimos posts y mis incansables preguntas, ya os habréis dado cuenta.

Volviendo a la reunión sobre la LDA, he de decir que hizo que se me revolvieran muchos sentimientos en unas cuantas horitas. Recuerdo un momento en el que la gente exponía (no toda, ya que no hay obligación) sus progresos de una clase a la otra. Estaba pendiente de todo, escuchaba al detalle, y de ahí vi que podría irme bien, y qué cosas no querría hacer. La experiencia es recomendable e interesante, al menos una vez, para probar.

En un momento de la clase, la psicóloga L. nos dijo que escribiésemos aquello que queríamos y deseábamos, matizándolo un poco más… “Desear/Querer, que no Anhelar”.
¡Ostras! Por un momento pensé ¡genial! ¡Ya sé lo que quiero!
¡QUIERO UNA PAREJA! 

Quiero tener pareja

Automáticamente, mientras este pensamiento intentaba afincarse en mi cabeza, mi otra parte del cerebro, me decía: ¿en serio quieres tener una pareja, y perder todo aquello que has conseguido hasta día de hoy? ¿Realmente te compensa involucrar a alguien en tu vida, que coja protagonismo, que las decisiones ya sean cosa de dos, en vez de por mi misma?

Quizás lo que me esté pasando es que “anhelo” lo feliz que fui en mi última relación, y es por eso que creo que lo quiero, ¿no?

No estoy juzgando mis sentimientos/pensamientos, simplemente mi consciente me estaba alertando de que estaba equivocada, que eso no es lo que más QUIERO…
Y no me malinterpretéis! He sido muy feliz en pareja y no me importaría volver a serlo, al contrario, pero ¿Es eso lo que realmente más quiero?

Llevaba dándole vueltas a este post hace mucho tiempo… El otro día cuando hablaba con mi amiga O. sobre esto, no llegamos a ninguna conclusión, ni suya ni mía, aunque según ella, YO estaba cambiando mis argumentos: que ya no era tanto la que escribía posts como “Desaprender a Amar” o “Rellenando Vacíos”…
He de decir, que quizás no sea la misma…

Llevo mucho tiempo trabajando en mi interior, y eso se debe notar también en el momento de escribir y pensar sobre el amor… Creo que en el cambio está la evolución. Y si estoy cambiando, estoy evolucionando…

Y finalmente, hoy he tenido ese último empujón.
Estaba whatsappeando con un gran amiga, una amiga que está triste, decepcionada con su última historia, y en un momento ella me ha dicho: “Quiero que alguien me quiera Núria”…
Mi respuesta ha sido automática: “Yo te quiero” … :)
Aunque la he hecho sonreír, no ha sido suficiente, ella “QUIERE TENER PAREJA” …

Mi amor…
Todo@s hemos pasado por esa “necesidad” de querer que “alguien” nos quiera… Al final hay mil formas de proyectar al universo lo que buscamos, querer pareja o querer a alguien que te acompañe en tu viaje, etc…. Y si cogemos como referencia entonces, la teoría de la LDA todo lo que queremos lo conseguimos.
Entonces mi pregunta es: ¿estamos proyectando mal?

En efecto, lo estamos haciendo erróneamente. Soy consciente que tengo a mi universo completamente confundido.
No puede ser que yo quiera algo, y mi cerebro (el sabio) se ría de lo que yo misma me estoy autoimponiendo. Conseguir clarificar nuestra mente, nuestros sentimientos, nuestros ideales, prejucios, etc, haría entonces que el universo entendiese nuestras señales.

No es que crea en la LDA, pero si he de decir que atraemos mucho lo que proyectamos. Y que el entorno no se equivoca cuando nos pone a la gente que conocemos en nuestro camino… ¡Eso sí! Está en nuestras manos el saber cómo actuar, y el saber cómo querer a esas personas… A veces, pienso que si fuésemos más inocentes al amar, las cosas fluirían muchísimo mejor… Y el ejemplo más claro es el de mi amiga M. Ella es la que trajo a mi vida la gran frase: “La vida me sonríe”.

Ojalá todos, hombres y mujeres, fuésemos más sinceros con nuestros sentimientos. Yo he de decir, que los atraigo, porque conmigo siempre ha predominado la sinceridad… Quizás porque yo la predico en la mayor parte de las veces…

Excepto esa última vez en que le vi y volví a sentir “mariposas en el estómago” y NUNCA se lo dije…
(quizás de esto hable en otro post)


¡Mucha Luz!

¿JUVENTUD? O ¿EN PAREJA?

14 oct

Según “El Secreto” y su “Ley de la Atracción”, si lo que realmente buscamos es estar en pareja, ¿no deberíamos ya tenerla? Es curioso pensar que si se supone que realmente queremos algo deberíamos conseguirlo con facilidad, según la teoría del Secreto.

Relacionado con este tema, el otro día escuché que la mayoría de las personas que son solteras, lo son porque lo quieren. Es decir, no son capaces de madurar lo suficiente  para afrontar una vida en pareja. ¿Queremos seguir siendo eternamente jóvenes? ¿Sufrimos de miedo a crecer y a adoptar compromisos con otra persona? ¿Estamos invadidos por el síndrome de Peter Pan?

¿Podría ser entonces ese el kit de la cuestión? Asociamos madurar con comprometernos con alguien, e indirectamente, como no estamos preparados, vamos atrayendo a nuestro alrededor a personas que están en esa misma línea, con lo que no son relaciones que puedan llegar a ser exitosas.

Yo realmente pienso que atraemos lo que buscamos, aunque inconscientemente no seamos capaces de entender el por qué hemos atraído eso. Deberíamos hacer un trabajo interno y analizar el por qué.

Creo que la respuesta al sentimiento de quiero ser “Forever Young” sería saber ACEPTAR la realidad que estamos viviendo, ser conscientes de nuestras vivencias del momento y disfrutar sin miedo…. Sin miedo a compromisos…. ¿Qué salen….? Perfecto….. ¿Qué no?…. pues como dirían en Andalucía… ¡No pasa ná! y ¡Pá alante!

Disfrutaríamos mucho más si dejásemos esos miedos atrás. Si dejásemos de pensar en qué dirá la otra persona o cómo me ven los demás con mis actuaciones sentimentales. Como bien me dijo mi queridísima hermana una vez, “Todo en esta vida, tarde o temprano, tiene fecha de caducidad”…. Disfrutemos el momento… Quien sabe que pasará mañana… Y así de esta manera, conservaremos siempre el espíritu joven en nuestro interior.

 

¡Mucha Luz!

DESAPRENDER A AMAR

6 oct

Me he preguntado tantas veces si sólo somos capaces de amar una sola vez….

Aún a día de hoy soy incapaz de darme esa respuesta. Siempre creí que existía una media naranja… ¿Qué nos pasa si creemos que ya la hemos encontrado y no hemos sido correspondidos?

Yo amé de una forma que nunca antes había amado, pero como ya sabéis, sigo soltera. Él dejó de quererme. ¿Implica eso que ya se me agotó el amor que me tocaba sentir? Soy consciente de que si él no me  quería más, él no era el hombre, ¿o sí? ¿Habré agotado mi cupo de amor? ¿Existe una sola media naranja para cada uno de nosotros y ya está?

Al principio pensé que nunca más volvería a sentir/amar… pero no lo tengo tan claro a día de hoy. Quizás no seamos capaces de amar de la misma manera o con la misma intensidad que con nuestras parejas anteriores, pero amaremos de otra forma. Quizás de una forma más pura y más real, valoraremos aquello que no quisimos ver con ese amor incondicional de nuestro pasado.

Es curioso, después de mi ceguera con el amor, volví a sentir algo especial por una persona… alguien que considero/consideraba especial…. Pero mis sentimientos volvieron a ser no correspondidos otra vez… ¿Cometemos siempre los mismos errores sin darnos cuenta?

Las experiencias a nivel emocional nos hacen aprender día a día, a querer y querernos de diferentes formas. Desaprendemos a amar, a no querer de la misma manera, a no caer en los mismos errores que no nos funcionaron antes, o, ¿seguimos siempre los mismos patrones al amar?

¿Crecemos con nuestras experiencias o nos programamos para desaprender a amar? Yo al final acabo optando por vivir en el escepticismo y pensar que lo que he puesto en los párrafos anteriores es pura teoría… No sé hasta qué punto queremos amar de forma incondicional a otra persona… ¿no sería mejor centrar todo eso en uno mismo y buscar a alguien/es que llenen nuestros vacíos durante el transcurso de nuestra vida?…

Desaprender a amar me ha hecho ver que no existe la media naranja, ni el príncipe azul… Creo que existen nuestras medias naranjas y los príncipes azules/ranas….

¿Qué pensáis?

¡Mucha Luz!

SI TÚ ME DICES VEN….. ¿LO DEJO TODO?

3 oct

Ayer por la noche ya le daba vueltas a cómo iba a enfocar mi blog y cuál iba a ser mi primer post. Pero como la vida nos sorprende y siempre es cambiante, he decidido no empezar por ese tema y empezar de una forma más relajada.

Además, la inspiración me llegó pronto, porque hoy cuando me levanté leí en Twitter la siguiente frase que me hizo pensar…. Estaría dispuesto a dejarlo todo por las personas que quiero. Cuando hablamos de las personas que quiero,  ¿A qué tipo de personas nos referimos?,  ¿Estamos incluyendo en ese saco donde se encuentra la familia y amigos, a nuestra pareja?

Hace unos años atrás conocí a una persona que dejó casi todo lo que tenía por vivir una experiencia. Esa experiencia implicaba irse a vivir a un país exótico y complicado donde las tradiciones y la cultura no se asemejan a las nuestras. Pero ella estaba convencida que el amor de una sola persona llenaría el TODO, ocupándose de llenar los vacíos que dejamos atrás, es decir, los huecos de la carencia de familia y amigos.

¿Puede llenar una sola persona todo eso?
¿Es justo que nos planteemos que eso debe ser así?
¿Debemos cargar  a esa pareja con esa responsabilidad adquirida?

La verdad es que sin darnos cuenta le pedimos a esa persona que se ocupe de todos esos vacios en nuestra vida, ya que lo hemos dejado todo porque nos han dicho ¡Ven!
¿Es eso justo? ¿Puede salir bien?
¿Qué tipo de persona aguantaría tal presión?

Quizás sea muy drástica con mi conclusión final, pero me parece que es una crónica de una muerte anunciada. Conozco sólo dos casos en mi vida que les ha funcionado. Muchos de ellos se quedaron por el camino. Y yo me pregunto: ¿son ellas más fuertes que mis otras amigas que fallaron, o simplemente ellas encontraron el amor?
Y si es así y el amor lo mueve todo, ¿debo dejarlo todo por una sola persona?


¡Mucha Luz!